El delito de sabotaje informático: un trabajador condenado por colocar bomba lógica

En la actualidad Internet se ha convertido en un universo de información incontrolable. Millones de personas a diario publican artículos, blogs e incluso vídeos de su propia creación para darse a conocer ante el mundo entero. Sin embargo, como en el mundo real existe un riesgo de ser robado, estafado e incluso saboteado. Para que conozcas un poco más de este tema hoy hemos decidido hablar del sabotaje informático.

En este caso nos referimos a otro de los tantos delitos que existen en la red. Uno de los más comunes usados por los hackers. Y es que el sabotaje informático se expresa como esa intervención que hace un tercero sin tu autorización a los equipos móviles, ordenadores e incluso tablets de tu pertenencia.

Como en los casos reales, el delincuente intenta privar al propietario de un bien. Solo que en estas situaciones estaríamos hablando de datos personales importantes como cuentas bancarias, redes sociales o cualquier otro proceso que pueda ser manejado de forma online. 

Según lo dictado en el Código Penal en el artículo 264, el sabotaje informático puede ser definido como ese proceso de introducción o transmisión de algún tipo de información, programa, dato o incluso software realizado con mala intención para dañar el aparato de otra persona. E incluso perjudicarlo de forma económica, legal e incluso emocional. 

Tipos de sabotajes informáticos 

El sabotaje informático es un delito que requiere de maquinación, ingenio y habilidad informática para poder acceder a otros programas. Contrario como muchos pensarían, existen muchas formas de hacerlo y finalmente dañar a otras personas. Sin embargo, en líneas generales podríamos resumirlo a tres formas específicas que comentaremos a continuación. 

Modificaciones a través de la web: 

Este primer caso se relaciona con esas acciones en donde se falsifica una identidad. Uno de los típicos casos es el uso de los datos personales del dueño del ordenador para realizar pagos ficticios o transferir todo su dinero a una cuenta especifica. Procesos que terminan beneficiando al delincuente o a la persona para la cual trabajo. 

Estos trabajos pueden llegar a ser difíciles de rastrear si no son descubiertos en poco tiempo. 

Destrucción de datos: 

Otra de las formas comunes de delinquir a través de la web es por medio de la posesión completa de cuentas u otros datos de la persona. De esta forma una vez que el hacker ingresa en la cuenta procede a cambiar contraseñas y borrar información con el fin de que el dueño real no pueda volver a acceder a ellos. 

Obstrucción de datos: 

El tercer y último método es la obstrucción de datos mediante virus o programas que hagan difícil su acceso. Quizás se trata de una de las formas de sabotaje informático con mayor malicia, pues impide el desarrollo de proyectos importante o el acceso a datos claves. 

De esta forma no se conoce la información que el hacker no quiere que se sepa.

Cabe destacar que si estos daños son descubiertos y resultan realmente graves pueden significar entre seis meses y cinco años de prisión. Pero para ello la persona debe haber accedido de forma ilícita a los datos del demandante. 

Cárcel para el sabotaje empresarial  

En Estados Unidos un programador de 60 años, David Tinley , fue condenado a seis meses de prisión y dos años de libertad condicional por haber colocado bombas lógicas en la empresa Siemens, lugar de donde trabajaba creando hojas de cálculo personalizadas. 

Estás bombas tenían como finalidad destruir los programas y hacer que el sistema presentará falla para que la empresa requiriera de mayor trabajo por parte de Tinley. De esta forma iba poder obtener más ganancias de las percibidas hasta el momento. 

No obstante, en el 2016 el sistema informático de la empresa volvió a presentar fallas y debido a que Tinley no se encontraba en ese momento, los directivos de Siemens se vieron obligados a contratar a otro programador. Fue allí cuando se descubrió el delito de sabotaje informático. 

Luego de ello al delincuente cibernético, Tinley, no le quedó más remedio que declararse culpable frente al departamento de Justicia y enfrentar su condena.

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